lunes 26 de diciembre de 2011

Eterna desconocida

Las cosas no van como uno las piensa, mi querida hermana lejana, la que no me escucha, la que no me siente, aunque por unos meses tocó mi corazón y lo mañoseó. Las cosas no van como uno las imaginó en Cusco. Yo no tengo muy buenas referencias de esta ciudad, ni de ninguna que yo haya pisado (no respeto sus costumbres, yo soy como soy en cada sitio que voy, y experimento los efectos de mi comportamiento).

Mi vida no la considero una aventura; sé que hay conocidos míos que me consideran arriesgado, desconsiderado, irresponsable.... sería un maldito si no tuviese mi moral capricorniana.

¡El Amor! Ya me está cansando este concepto que tengo de ¡El Amor!; acepto que yo mismo me impuse esta condición, el querer amar a toda la raza humana, empezando por la ciudad donde estoy.

-Ay, hermana, me gustaría abrazarte y acurrucarme en tus brazos, aunque no sé si tú aceptarías, ¡¡por qué tengo que involucrarme con mujeres que no son afectuosas ni cariñosas!! Sólo pido un poco de amor, un poquito de amor, ¡ya, bueno!, pido bastante; no me quejo porque yo tampoco soy alguien que dé amor, amor hacia la otra persona. Y de esta manera una relación se va intoxicando de frialdad, indiferencia, despreocupación, tapadas por la palabra "desapego", que la he utilizado equivocadamente. ¡Ay, hermana, tú qué harías en mi caso! Es mi caso. De repente, yo pedí vivir esto.

¿Qué fecha es hoy? 26 de diciembre. Yo podía haberme ido de Cusco el mismo 23 de este mes, sólo que algo me detuvo. Quiero lograr mis metas aquí, ¿soy codicioso por esto? No quiero irme sin haber por lo menos conseguido exitosamente un proyecto. ¡Tampoco quiero echarme a la perdición, hermana! Lo digo porque ya me ha sucedido veces anteriores. ¡Si supieras lo cerca que he estado al borde! Rayando. Me he salvado, y aún así persevero. Pude haberme retirado de Cusco sin pena ni gloria, aunque algo de gloria he tenido con los proyectos que sí concreticé. ¡Yo quiero proyectos míos, míos, para mí, de mi individualidad, que me afecten a mí! Los otros proyectos que volví reales no me favorecieron tanto a mí como a otras personas. ¿Soy tacaño por esto? ¡No quiero trabajar para los demás! ¿Dónde se ven los resultados para mí?

Lo que estoy haciendo cómo le puedo llamar, ¿insistencia, perseverancia, estupidez, candidez? Tú, hermana, ya me has gozado, ¡y me has sufrido! Pobrecita de ti, que sentías algo por mí.

Recuerdas que antes yo debatía sobre la Naturaleza de cada uno; ¿es acaso que mi Naturaleza es así y no podré cambiar?.... ups, van a cerrar esta cabina de internet, sigo escribiendo luego...

1 comentarios:

Anónimo dijo...

tu y tu vendita "NATURALEZA", yo hace mucho te dije que si uno nace con ciertas caracteristicas y hasta cosas geneticas pre-hechas , pero en el transcurso de nuestras vidas porlasexperiencias vividas uno va nose si creciendo como persona o mutando , pero va transformando "esa naturaleza",de uno, ahora otra cosa es que seas un poco ................. tercooooooooooooo y no quieras, asumir eso jajajjaja puede ser,
bueno sobre lo de tus proyectos me parece genail , que quieres hacer algo en cuzco, concretizar , pienzo yo si cuzco tien tanta visita de turistas , tranquilamente tu podris emprender algo aya que financie tus proyectos personales , talvez conjuntamente con lo que estas haciendo alla, a ti las ideas te fluyen , no tengas miedo a no solo dar pasos sino a concretizar esos pasos, tu eres un hombre muy inteligente, fue algo que me llamo mucho la atencion entonces , fluye .......